Martín Palermo ha superado todo tipo de discusión. El delantero récord del fútbol argentino y mundial no para de sorprender desde que llegó a Boca Juniors. Su vigencia y su hambre de gloria lo ubican en un lugar de privilegio. Hagamos un repaso:
Con su cabellera platinada y con la camiseta de Estudiantes volvió loco a River, allá por 1997. Este, un gol exquisito del Titán definiendo con derecha, para luego festejar con sus compañeros haciendo yoga en el corner. Pero Martín es un hombre que traspasa la barrera, sino miremos este gol ante Platense. Fue una noche lluviosa, y tras un resbalón desde los 12 pasos marcó un gol con los dos pies. Gol que fue analizado por la FIFA.
Asimismo, el loco también quedó marcado en los guiness por este record negativo: con la Selección, en la Copa América de 1999, malogró tres penales en un mismo encuentro ante Colombia.
Otro hecho negativo en la carrera del Nº 9 fue en medio de la disputa del Torneo Apertura de ese mismo año. Boca visitó a Colón de Santa Fe y Palermo sufrió la rotura de ligamentos cruzados de la rodilla derecha. Su gol en aquel partido, que marcó ya lesionado, fue su tanto Nº 100 en Primera División.
Su vuelta a las canchas fue por la vuelta de los cuartos de final de la Copa Libertadores de América del 2000, el rival de Boca era nada menos que River. Palermo, que aún no había recuperado su mejor forma física, marcó el definitivo 3-0 sobre el final del encuentro, disputado en la Bombonera.
Pero sin embargo, los dos goles más importantes de su carrera fueron anotados ante el Real Madrid, en Tokio, el día que Boca se consagró campeón mundial de clubes, y allí el "Titán" convirtió los dos tantos del 2 a 1 al equipo español.
En su paso por el fútbol europeo, con el Villarreal de España, si bien siguió marcando con regularidad no logró brillar y volvió a sufrir una grave lesión tras caerle un pequeño muro en la pierna cuando estaba celebrando un gol con los aficionados, que le demandó otra larga recuperación.
En su regreso a la Argentina siguió haciendo de las suyas… Bajo la mirada de Diego Maradona desde su palco alentó al optimista del gol tras una gran conquista desde el piso ante Banfield. Lucchetti fue un espectador de lujo y nada pudo hacer. El coco Basile también le retribuyó con mimos.
Otro de los goles más recordados es el que marcó en el torneo Clausura del 2007. El arquero Oscar Ustari de Independiente sufrió la caída de su arco, tras un gran remate de Palermo desde la mitad de cancha, en un partido que Boca ganó 3-1.
Pero recordemos este gol polémico: la pelota tomó altura, Palermo saltó, se colgó del travesaño para suspenderse en el aire y cabeceó al gol. Esa jugada terminó liquidando el Superclásico marplatense por 2 a 0.
Palermo, a lo largo de su carrera en Boca conquistó diversos tipos de goles, varios de ellos insólitos. El año pasado escribía una nueva página en el libro Guiness de los Récords. Fue ante Vélez Sarsfield, y un gol de cabeza desde 35 metros, en la mítica Bombonera para el deleite del pueblo xeneize.
Pero el amante del gol se debía una vuelta a la Selección. Su premio lo tuvo el 10 de octubre del 2009 contra Perú, en un marco lluvioso y cargado de tensión, marcó el 2-1 final en la última jugada que le permitió a la selección Argentina, seguir con posibilidades hasta la última fecha para clasificar al Mundial de Sudáfrica. Las lágrimas lo dijeron todo.
Palermo, alcanzó, en sólo nueve años, la marca que el eterno Cherro logró conseguir en doce en forma ininterrumpida en el club.
El 12 de abril último, San Palermo se convirtió en el máximo goleador y estrella en la historia de Boca. Sus 2 goles ante Arsenal, le permitieron alcanzar todos esos sueños que se propuso y así como la Historia Oficial y El Secreto de sus ojos lograron un Oscar, la vida de Martín Palermo también es una película que merece un premio de esa magnitud.
MARTIN PALERMO ES UN GENIO QUE TIENE TODO EL TIEMPO EL ARCO EN SU CABEZA,MERECE QUE LA PELICULA DE SU VIDA SEA LA ESCENA EN QUE LEVANTE LA COPA DEL MUNDO...
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